CRÍA, ENGORDE Y ACABADO.

La cría de pollos involucra varias fases importantes que son fundamentales para el desarrollo saludable y exitoso de las aves. A continuación, se presentan las fases principales en la cría de pollos posteriores a la incubación y la eclosión:

Etapa de cría.

En esta fase, los polluelos se mantienen en un criadero especializado que proporciona las condiciones adecuadas para su crecimiento y desarrollo. Se les brinda calor, iluminación, alimento y agua fresca. Durante esta etapa, es fundamental proporcionar una dieta balanceada y de alta calidad que contenga los nutrientes esenciales necesarios para un crecimiento óptimo.

Esta es la primera fase, y su papel consiste en moldear de la manera adecuada el desarrollo del pollo antes de su maduración. Comienza desde el primer día de nacimiento del animal (al cual se le denomina, por razón de tiempo, «pollito de un día») y no termina sino hasta que tiene ya aproximadamente 24 o 28 días de vida, es decir, cuatro semanas en total.

El pollo en esta temprana etapa puede ser adquirido de dos modos distintos: yendo a las plantas de incubación o recurriendo a los distribuidores reconocidos que se encargan de la venta de ellos. El primero de ambos es altamente recomendado por los especialistas, pues, según estos, el cuidado higiénico y las mediciones fisiológicas que las plantas les hacen a los pollos son garantía de un alto nivel de calidad y de altas probabilidades de vida para el animal. El segundo modo, por su parte, resulta muy accesible en lo económico, pero carece de ciertos cuidados muy necesarios para el bienestar del ave.

Durante esta fase, se ha de cuidar al pollo del ambiente, porque en este puede haber ciertos elementos infecciosos que podrían acabar por quebrantar su salud. No obstante, se le ha de permitir interaccionar con él en una medida segura, para que desarrolle sus procesos cerebrales sin ninguna clase de riesgos.

En esta etapa el pollo ha de alcanzar un nivel de consumo de alimento de entre 1200 a 1500 gramos. De dicha cantidad se parte para concluir que su cuerpo ha recibido una cantidad de proteínas muy considerable, dada la formulación de la comida; y obtiene, además, buenos niveles de energía, de calcio y de vitaminas. Y ya al cabo de esta primera fase, es decir, cuando el pollo ya ha superado los requisitos aquí descritos, está listo para la próxima.

Etapa de engorde.

A medida que los pollos crecen, entran en la etapa de engorde. Durante este período, se les proporciona una alimentación específica para promover un rápido crecimiento y obtener un peso adecuado para la venta. Es importante supervisar su alimentación, controlar su salud y asegurar un ambiente limpio y libre de enfermedades.

Esta constituye la segunda fase principal de la cría de pollos. Tiene su comienzo a partir de la cuarta semana de vida del animal, y termina en la sexta, lo que comprende un total de 42 días. Y es en ese punto cuando el pollo en cuestión ya está listo por completo para ser sacrificado.

En esta etapa la dieta alimenticia cambia un poco en su formulación, y se prefiere un mayor porcentaje de energía respecto a la cantidad de proteínas.

Durante esta fase, el pollo termina de perfeccionar muchos de sus procesos cerebrales, y al mismo tiempo va desarrollando los múltiples nutrientes que compondrán su carne y que servirán de alimento a los consumidores. De igual forma, al término de esta etapa el animal debe haber consumido una cantidad de comida de entre 28000 y 2900 gramos, y dichas porciones lo ayudarán a registrar un peso que puede oscilar entre los 1800 y los 2500 gramos. Tales cifras dan testimonio fiel del avance del pollo en cuestión. Cabe resaltar, no obstante, que los machos son los que suelen registrar los pesos más altos y en un período mucho más corto, así que se los debe separar de las hembras para poder medir mejor su crecimiento.

Ya habiendo visto las dos fases principales, nos queda claro que el crecimiento de los pollos, por muy simple que pueda llegar a ser, necesita de un cierto grado de cuidado de nuestra parte, porque de la atención que les pongamos dependerá en gran medida el beneficio final que nos darán estos animales.

Más que solo alimentarlos, hace falta protegerlos de los elementos riesgosos que puedan afectar sus niveles de salud, aunque siempre debemos recordar que tienen que interactuar con el ambiente, ya que se trata de algo fundamental. En un todo, pues, hemos de tener precaución y mucha responsabilidad.

Etapa de acabado.

En esta fase final, los pollos se preparan para su comercialización y venta. Se les brinda una dieta final que promueve el desarrollo de la carne y se realizan los cuidados necesarios para garantizar la calidad de los pollos. Esto puede incluir medidas como la reducción de la densidad poblacional en los criaderos, la administración de medicamentos preventivos y la atención a aspectos relacionados con la calidad y el bienestar animal.