Los seres humanos somo omnívoros, es decir, comemos tanto vegetales como carne, pero usualmente somos más carnívoros que otra cosa. Podemos vernos salivar ante cualquier tipo de carne bien asada y con mucho sabor. Es por ello que la cría de animales para carnes se ha vuelto un gran trabajo y una gran forma de adquirir dinero, gracias a la demanda que existe sobre esas carnes en la actualidad.

Una de las carnes que más comemos, es la carne de pollo. Sin duda alguna, son una gran cantidad de personas las que prefieren la carne de pollo que la carne de res, además de que cuenta con una gran cantidad de beneficios que nos pueden ser de mucha ayuda, así como mil y una maneras de prepararla de forma tal, que sea el mejor pollo que hayamos comido en nuestras vidas.

Como se nota en el título del texto, en esta ocasión les estaré hablando sobre la cría de pollos para carne, de manera que conozcan más sobre todo por lo que pasan nuestros queridos pollos antes de llegar a nuestras manos en forma de brochetas, milanesas, alas fritas y demás.

En primer lugar, los pollos se ubican en cobertizos enormes que están, al mismo tiempo, dentro de granjas de pollos. Dentro de esos cobertizos se colocan una amplia cantidad de pollos, en donde tienen iluminación, comida necesaria y el agua que también requieran.

Actualmente, lo que más se busca es que los pollos crezcan y engorden lo más pronto posible debido a la demanda de los mismos en el mercado. Por lo tanto, unas de las técnicas para que coman más seguido y engorden en el menor tiempo posible, es dejar los cobertizos con las luces prendidas, de forma que no puedan dormir tanto tiempo. Así, el tiempo en el que deberían están durmiendo, están comiendo. Además de eso, se busca agotar física y mentalmente al animal, por ello podemos ver una cantidad impresionante de pollos en un mismo cobertizo, sobre la misma superficie y comiendo de los mismos lugares. La cantidad de pollos hace que ellos no puedan establecer una jerarquía, como lo harían en cualquier otro caso. Por si no fuera poco, la dificultad que tienen al momento de desplazarse de un lugar a otro del cobertizo los pone agresivos.

Todo esto tiene un fin, que es que se enfoquen en comer y engordar, que no busquen formar relaciones de larga duración entre ellos, de hecho, lo que se busca es que se desteten y el rato hacia los pollos se realiza de forma que queden exhaustos, por lo que el hecho de matarlos ya no será tan difícil.

En países importadores de pollos como, por ejemplo, Estados Unidos, se busca tener en las granjas un tipo de pollo que está genéticamente hechos para crecer el triple de rápido de lo que lo haría un pollo normal. Sin embargo, la cosa no termina allí. En las comidas diarias que se les dan a los pollos dentro de las granjas, se les coloca cierta cantidad de antibiótico. Ustedes pueden pensar que se hace para que los animales se mantengan sanos, pero los antibióticos no tienen muchas funciones si no hay una enfermedad o infección a la cual atacar. Por lo tanto, la verdadera razón por la que se le coloca antibióticos, es para que crezcan más. Así como el antibiótica, se les coloca otros tipos de sustancias que ayudan a eso. Si bien todo eso hace que los pollos crezcan de forma mucho más frágil y tengan más problemas de salud, es realmente lo que menos les importa a las granjas, pues siempre buscarán la velocidad en el asunto.

Finalmente, por si todo el proceso y tiempo de crianza no fuese lo suficientemente traumarte para los que pequeños pollos, llega la transportación hacia los mataderos. En este punto los pollos son agarrados por obreros que los colocan en jaulas en las cuales son llevados por grandes camiones hacia el matadero más cercano. Cabe resaltar que este proceso de transporte es bastante rudo para ellos, pues se encuentran amontonadas en una jaula sin agua ni comida por el tiempo que duré el viaje, que suele durar alrededor de 28 o 36 horas, por eso mismo son muchos los pollos que no sobreviven ni siquiera a los viajes.

Una vez en el matadero, son transportados por bandas transportadoras, valga la redundancia, en las que son llevados hasta su destino fatal y son envueltos en los paquetes en los que nosotros adquirimos nuestro pollo en el supermercado.

Como habrán notado, todo es una cuestión de mercadeo, ya que se busca las mayores ganancias con la carne de pollo, especialmente por el tamaño. Mientras el pollo sea más grande y más carne tenga, es más la cantidad que pueden vender. De hecho, de los pollos más grandes, son lo de los que sacan las alas, los muslos y las pechugas que solemos encontrar de forma separada en las carnicerías.

Teniendo en cuenta las estadísticas de un país como lo es Estados Unidos, podemos afirmar que se asesina 24 millones de pollos por día, una cantidad asombrosa en comparación con otros países.

Por todo el sufrimiento de los animales durante el proceso de crianza y hasta la muerte, es que por lo que muchas personas en el mundo han comenzado a tener la iniciativa de volverse veganos, cosa que no es menos sana para nosotros, los seres humanos.

Sin embargo, no importa cuántas personas se conviertan al veganismo, puesto que siempre habrá una cantidad, ya sea mayor o menor, de personas que seguirán comiendo carne de pollo, por lo que seguirán existiendo granjas de pollo, los dueños seguirán vendiendo carne de pollo y ellos, sencillamente, seguirán muriendo.

En pocas palabras ese es todo el proceso de crianza que se da en las distintas granjas de pollo que podemos encontrar en todo el mundo, en las cuales, actualmente, lo que más importa es la rapidez y el crecimiento que puedan llegar a tener todos y cada uno de los pollos.