Desde el principio de la historia, las gallinas y los pollos han sido una fuente de alimentación para las personas, pero también de producción. Más que servir solo para nutrirlas y para satisfacer sus necesidades de desarrollo, han permitido crear grandes industrias en los últimos tiempos, a las cuales muchos hombres y mujeres deben su hegemonía empresarial. Y es que no podría ser de modo contrario, considerando cuán prácticos y rápidos resultan esos animales en todo lo que se refiere a proveer alimento.

 

De esa manera, la producción de huevos es uno de los negocios más lucrativos de la actualidad, pero, además, ofrece a quienes los crean una forma de garantizarse un alimento seguro en cualquier momento. Ello, desde luego, puede suceder a gran y a pequeña escala, esto es, en pequeños hogares y también en grandes instalaciones empresariales. Para este último caso, dados los avances tecnológicos, no producción de los huevos no ha tener solo un control, sino también un sistema de recolección que los permita fluir por las plantas de las empresas con total efectividad.

Así pues, hoy echaremos un vistazo a los mejores sistemas de recolección que existen hoy en día, para que podamos estar al tanto.

 

Sistema Noria.

Este primer sistema que nos abre las puertas constituye uno de los más populares. Ello se debe no solo a que ha resultado ser uno de los más eficientes de todos, sino también a que se ha negado a ceder ante los nuevos sistemas que van a apareciendo con el paso de los años. Esa resistencia, por supuesto, da cuenta de una efectividad muy grande por parte del sistema Noria, la cual representa una cúspide en esta temática.

Pues bien, ya hablando de su funcionamiento, vale decir que está pensado para permitir una recolección de todos los niveles a la vez. Con esto nos estamos refiriendo a que los huevos que van surgiendo de cada nivel de producción acaban en un mismo punto, lo que ahorra una cantidad considerable de espacio. Cuenta, además, con un prealimentador para el tiraje del huevo que permite mayor eficiencia y estabilidad en el transporte.

Sistema Ascensor.

Este segundo sistema, si bien no goza de tanta popularidad como el anterior, sí se postula como una alternativa aceptable. De igual modo, puede llegar a generar ahorros en los gastos al productor si este invierte en un sistema de calidad.

Ahora bien, este sistema trabaja permitiendo un paso directo de las cintas al transportador central. Cada fila cuenta con un motor independiente, y la recolección de cada piso está separada la de los demás. De igual manera, existe la posibilidad de ajustar la velocidad de las cintas a fin de adaptar el flujo de los huevos a la clasificadora de huevos. Así mismo, dispone de un sistema automático para el cambio de pisos, y al final del proceso todos los huevos quedan aparcados en la parte superior, lo que facilita el acceso a los pasillos.

Este sistema es, por ende, uno de los más prácticos, porque hasta se vale de engranajes.

Sistema Lanzas

Este tercer sistema sí goza de casi tanta popularidad como el primero que referimos. Así mismo, ha conseguido hacerse un espacio entre sus rivales a pesar de que para muchos empresarios resulta un tanto simple y limitado.

¿Cómo funciona el sistema Lanzas? En realidad, de una manera bastante simple: transportando los huevos de cada nivel a un transportador fijo, que será el responsable de acabar el proceso. Sí, en efecto, el funcionamiento se presenta bastante escueto; no obstante, hemos de ver que tanta sencillez ahorra una cantidad considerable de esfuerzo tanto a los productores que invierten como a los encargados de cuidar los equipos.

Además de todo ello, el sistema Lanzas, aun cuando termina por juntar los resultados de cada uno de los niveles, lo cierto es que, al agruparlos todos, permite un control de calidad mucho más fácil de realizar, lo que también resulta en un ahorro de tiempo.

Sistema Conveyor

Este cuarto sistema se nos presenta como una opción que muchos deciden no tomar en cuenta pero que en los tiempos recientes se ha estado haciendo con un gran nombre. Ello se debe a que está ideado para funcionar de una manera suave. Así pues, está diseñado con una cadena a base de eslabones fabricados de varilla de acero; esta está calibrada y galvanizada de una sola pieza y sin ninguna clase de soldaduras. Los eslabones en cuestión se enlazan entre sí en cualquier punto del circuito, y ello permite que el trabajo sea fluido.

Pero, además de eso, cuenta con un reparto de curvas con mecanismos que canalizan las tensiones por medio de un reparto uniforme y equilibrado de cargas, y con bandas deslizantes y piñones motrices que se encuentran pensados para que el mantenimiento sea muy sencillo y rápido.

Así, se postula como una opción imposible de rechazar.

Sistema Lift

Este último sistema, por su parte, está ideado más para un trabajo que refleje, en la medida de lo posible, una automaticidad total que permita un funcionamiento destacable y provechoso.

Así las cosas, su funcionamiento parte de una recogida automática de los huevos en forma longitudinal. Para hacerlo se vale de una columna motriz y por unas columnas conducidas que se encargan de funcionar como si fuesen un ascensor. Este, entendido de esa manera, se ocupa no solo de enviar los huevos de cada uno de los niveles de producción, sino también de mantener una alta garantía de estabilidad durante el proceso, lo que evita una gran cantidad de accidentes.

Vemos, pues, que el sistema Lift representa en todo momento una alternativa práctica y económica que plantea una forma de trabajo un más moderna. Quizá por eso no resulte todavía tan popular, pero eso quizá cambie pronto y sea distinto.

Habiendo visto los diferentes sistemas, comprendemos que la recolección de huevos es todo un arte que debe ser realizado con sumo cuidado, si se quiere obtener resultados provechosos. Así pues, aprovechemos este conocimiento, y procuremos que nuestra industria se valga del sistema más adecuado a nuestras aspiraciones y posibilidades presupuestarias.

  El gallo