Desde una gran cantidad de años hasta la actualidad, el pollo ha sido una de las carnes que el ser humanos más ha consumido y seguirá consumiendo. Por ello siguen existiendo una gran cantidad de granjas en las que se crían y venden pollos, porque el ser humano se niega a dejar de comer pollo. Si bien es cierto que el pollo es una de las carnes más saludables, llenas proteínas, totalmente deliciosas y con muchas opciones variadas de preparación, al momento de pensar en lo que pasan los pobres pollos antes de llegar a nuestro plato, puede que nos sintamos un poco mal. Es por ese mismo sentimiento de culpabilidad, por lo cual muchas personas en nuestro mundo actual han decidido ser veganas, un movimiento que ha llegado mucho más lejos de lo que podemos imaginar.

Sea como sea, en este caso nos enfocaremos en hablarles sobre la cría de pollos de corral, de forma que ustedes conozcan de primera mano todo lo que pasan estos pequeños pollos, antes de llegar a nuestro plato y, por ende, a nuestro sistema digestivo.

Como bien el nombre lo dice la crianza de los pollos de corral deben llevarse a cabo en un corral. En la mayoría de las grandes marcas de producción de pollos, los mismos son criados en cobertizos en los cuales pasan su poco tiempo de vida sin el espacio necesario, ya que se colocan todos en un mismo lugar y los pobres casi no se pueden movilizar con libertad ni llegar al área de comida con presteza. Esto ha sido muy criticado en muchos países y es por eso que se incentiva a que los pollos sean criados en corrales.

Las diferencias fundamentales entre la crianza de pollos en corrales y en cobertizos, es el hecho de que crecen de forma mucho más natural. En los cobertizos no poseen luz natural, no tienen espacio para moverse con libertad y, como si no fuese poco, son inyectados, tanto ellos como su alimento, con un montón de sustancias que buscan que el pollo crezca de manera rápida y engordé mucho más de lo normal.

En cambio, en el caso de la crianza de corral, estos pequeños animales tienen una mayor oportunidad de crecer libremente. Se encuentra entonces en corrales en los que no están tana amontonados, se encuentran al aire libre, por lo que pueden disfrutar de aire fresco y de la luz solar; y también, uno de los puntos claves más importantes, son alimentados con comidas mucho más naturales u orgánicas, cosa que hace que la carne de los mismos sea mucho más sana en comparación con lo que son criados en cobertizos.

Es tanta la importancia en la diferenciación, que son muchos los países en los que las grandes marcas de producción de pollos, suelen engañar a las personas, vendiendo pollos criados en cobertizos y haciéndolos pasar por pollos de corral. A raíz de esto, han surgido muchos problemas por los cuales se ha exigido una etiqueta en la que se le informe al consumidor información sobre la crianza del pollo, para que puedan testificar que, en efecto, fueron criados en corrales. España ha sido uno de los países en los cuales se ha presentado este tipo de problemas, pues están altamente preocupados por lo natural que puede llegar el pollo a sus platos.

Para lograr criar pollos de corral, necesitamos tener un corral amplio en el cual quepan, con espacio de sobra, una cantidad específica de pollos. El cuidado que se tiene en la crianza de corrales es mucho mayor al que se puede tener en los cobertizos de crianza. En los corrales, se les hace una limpieza diaria al espacio en donde están los pollos, así como se procura evitar que los animales se enfermen, cosa que se puede lograr con la utilización de ciertos medicamentos, así como la fumigación con veneno para evitar las plagas que pueden desarrollarse en los pollos. Todo esto se realiza de forma que los pollos crezcan de forma sana, así nos aseguramos de tener una comida con todos sus beneficios completos.

El corral debe tener espacio para colocar los contenedores en los cuales se les colocará tanto la comida como el agua. En cuanto a la comida con la cual son alimentados los pollos de corral, se buscó que sean alimentos a base de maíz o sorgo, que es uno de los alimentos de pollos más conocidos, pero también se les suele dar sobras de comida o de vegetales, de forma que engorden bien, de forma natural y sin necesidad de recurrir a otro tipo de productos que puedan afectar la salud del animal.

Como podrán ver, son obvias las razones por las cuales se prefiere que los pollos que se venden en los mercados, hayan sido criados en corrales, pues nos aseguramos que la comida que nos estamos llevando a la boca, no contengan ningún tipo de producto químico extraño que afecte, tanto al pollo, como a nosotros mismos en algún futuro próximo.

Además, es mucho más sencillo y natural, si bien implica una mayor labor y trabajo de parte de quienes estén criando los pollos, los beneficios serán tan grandes que será una labor que se llevará a cabo con humildad. Cosa que también será remunerada monetariamente hablando, ya que la venta de pollos es algo que no dejará nuestro mundo tan fácilmente, siempre habrá personas que quieran comer pollos, por lo que crianza de los mismos es un trabajo perfecto para quienes quieran dinero.

Así pues, espero que hayan quedado claras las diferencias y que, a partir de ahora y en adelante, ustedes prefieran mucho más a los pollos de corral. Una vez que comiencen a probarlos, notarán la diferencia. Es la forma más natural y sin duda la mejor para criar cuántos pollos habiten en la tierra, ya que nos aseguramos de antemano que los beneficios de los pollos lleguen a nuestro organismo sin ser alterados de forma química. Así que no dejen de preferirlos en ningún momento.