Existen negocios que sin duda pueden reportarnos muchos beneficios materiales en el corto y el mediano plazo pero que a su vez demandan de nosotros una gran dedicación que se resume en esfuerzo y tiempo, uno de los ejemplos más representativos de este tipo de emprendimientos es la cría de pollos de engorde en casa. El tener la fuente de ingresos personales y familiares en la comodidad de la casa es una ventaja de la que no todas las personas pueden jactarse, en el caso de la cría de pollos existen algunos desafíos a tener en cuenta que pueden solventarse aplicando ciertas sugerencias o principios que serán abordados de forma suscita pero competa en este artículo.

Cabe mencionar que esta práctica no solo tiene que limitarse al ámbito meramente comercial ya que también pueden realizarse la cría de ellos con miras al autoconsumo. En este caso el trabajo implica aun mayor responsabilidad y entrega de parte del cuidador. Básicamente, dicha entrega se fundamenta en el hecho de que los pollos al nacer son animales muy delicados que están expuestos varias amenazas como bacterias y hongos, así como también se muestran especialmente vulnerables a los cambios bruscos de temperatura. Precisamente, se iniciara con los detalles y consejos que pueden aplicarse en aras de brindarles una temperatura estable en el hábitat o espacio donde deseemos colocarlos en el hogar.

La temperatura, tema básico

A la hora de hablar de la temperatura es importante saber que es vital para la salud y bienestar de estos animalitos contar con temperaturas que se estabilicen alrededor de los 30 grados centígrados, cualquier temperatura que supere en mucho los 30 grados o que descienda en demasía dicha medida va a afectar negativamente a las crías. De allí, que sea menester elegir un espacio que no se encuentre al aire libre o a la intemperie, más aun si vivimos en zonas o países de clima templado. Por ello el criador astuto y bien informado elegirá un espacio dentro de su casa que les brinde esta característica a sus aves.

Algunos especialistas en la cría de pollos estiman como fiable la opción de colocar en el lugar donde se encuentren lámparas de 60 a 120 watts a una altura no muy considerables, dicha medida arroja por lo general resultados satisfactorios a la hora de estabilizar e incrementar la temperatura del hábitat escogida. Claro está, que se precisa de buen juicio para la implementación de esta recomendación, ya que colocar las lámparas a una altura demasiado alta no influiría mucho en el aumento de la temperatura, pero colocarlas a una altura demasiado baja incrementaría en grado superlativo el calor del espacio lo cual eventualmente afectaría a los polluelos.

El tema de la temperatura sin duda es crítico, sobre todo si adquieres tus polluelos con apenas días de nacidos, es allí donde tienes que tirar de ingenio y finos cuidados en aras de garantizarles la mejor temperatura posibles que les permita superar con éxito la fragilidad que los caracteriza en sus días más tiernos después de nacidos.

La alimentación y sus detalles

A diferencia de la temperatura la alimentación de los pollos no debe ser estática e inalterable, es decir debe variar en función del paso del tiempo. Para ello, se recomienda un abanico importante de alimentos que pueden satisfacer el hambre y las necesidades nutritivas de tus aves no solo en los primeros días de vida, sino también avanzados ya en las semanas y en los meses luego de su nacimiento. Por ejemplo, en las primeras semanas de vida los polluelos agradecerán mucho una dieta basada en maíz, avena y trigo, la cual servirá de base para una alimentación más completa en y variada en las subsiguientes semanas.

En este sentido, una buena y apropiada alimentación para los pollos criados en casa debe ponderar la presencia en la dieta de proteínas, carbohidratos y proteínas; para ello es necesaria brindarles verduras variadas, así como insectos.

Asimismo, debe procurarse ofrecerle los alimentos especialmente formulados para ellos, en virtud del amplio caudal de vitaminas que contienen sin los cuales no podrían desarrollarse satisfactoriamente. De igual forma, criarlos con dosis apropiadas de agua complementa esa nutrición inicial la cual será la base sólida sobre la que la cría de los polluelos resultara sustentable y viable en el tiempo.

Detalles adicionales

Una vez pasados esos primeros tiempos de cuidados intensos en la crianza casera de tus polluelos, se recomienda que flexibilices un poco este cuidado, ojo no se trata de descuidarlo, sino de flexibilizar ciertos detalles que redundaran en el bienestar de tu inversión. Básicamente, dicha flexibilización consiste en que una vez pasado un tiempo aproximado de tres meses puede considerar la posibilidad de que tus crías reciban con mayor frecuencia la posibilidad de explorar ciertos espacios del hogar sobre todo si a estos tiene acceso el sol. Explorar la vida bajo el sol, una vez pasada esa primera etapa de cuidados sin duda alguna es un detalle a tomar en cuenta por el criador.

Otro detalle no menos significativo tiene que ver con el aspecto sentimental implícito en la cría de pollos de engorde en casa y es que no es un secreto que una vez empezado en estas lides se corre el riesgo de tomarle cariño a los polluelos. Si bien es cierto que no es malo experimentar esta sensación debes tener claro en todo momento el motivo que te llevo a realizar la primera inversión. Asimismo, es evidente que todos los cuidados y previsiones que se exponen en el artículo no tienen otro fin que el de conservar en optima condiciones la vida de estos animales hasta que sean vendidos.

En resumidas cuentas, la cría de pollos en casa entraña desafíos pero también múltiples satisfacciones sobre todo en lo económica de allí que la aplicación cuidadosa y metódica de los consejos expresados te ayudara en la consecución de buenos resultados en el mediano y largo plazo. Queda de cada criador dedicar el tiempo y el esfuerzo necesario con miras a hacer rentable su trabajo de forma rápida y constante en el tiempo para beneficio personal y de la familia que decida emprender esta actividad económica en casa.