Optimización del pico de producción en avicultura: Estrategias y desafíos.

El ciclo de vida de un pollo comienza cuando la gallina pone sus huevos y los empolla, manteniéndolos calientes durante aproximadamente 21 días hasta que los polluelos rompen la cáscara y salen. A partir de ese momento, comienza una nueva etapa en la vida de los pollitos, quienes son muy delicados. A continuación, se ofrecen algunas recomendaciones para la cría de pollos.

La cría de pollos: Consideraciones iniciales.

Aunque puede parecer sencilla, la cría de pollos tiene su complejidad. Los pollitos son animales muy delicados y no se adaptan fácilmente a los cambios en el medio ambiente. El cuidado en las primeras semanas de vida es crucial para garantizar una cría sana, con buen peso y tamaño.

Métodos de cría de pollos.

Existen dos métodos principales de cría de pollos:

    • Cría de traspatio: Este tipo de cría se realiza en los llamados gallineros o corrales, y el espacio o tamaño de los corrales dependerá de la cantidad de pollos que se pretende criar. Normalmente, se evita su construcción en tierras bajas para prevenir inundaciones, y se construyen con materiales disponibles en la zona (madera, cartón, asbestos, alambre, entre otros).

      Para la crianza de pollos con este sistema, debemos proporcionarles un nido a las gallinas (este puede ser de paja seca) donde los huevos serán empollados por aproximadamente 21 días. Este nido debe estar provisto de una temperatura adecuada para que los pollitos se desarrollen correctamente, lo cual puede requerir el uso de calor artificial mediante bombillas que generen el calor necesario. Los nidos que no reciben suficiente calor pueden presentar problemas de desarrollo en los pollitos.

    • Cría comercial de engorde: Este método se utiliza con fines comerciales, enfocándose en el crecimiento y engorde de los pollos. En las primeras cuatro semanas, los pollitos necesitan una temperatura de 32°C, la cual se reduce a 25°C después de este periodo. Durante las 24 semanas, los pollos se mantienen con luz de baja intensidad pero constante.

Cuidados y alimentación.

    • Primeras semanas: En la primera semana, es común cortar el pico de los pollitos para evitar el canibalismo. A los 10-20 días, deben alimentarse con maíz quebrado o un alimento comercial especial para pollos jóvenes. Es crucial proporcionar agua fresca y limpia en todo momento, utilizando dispensadores de agua o cambiándola frecuentemente.
    • Alimentación: Una alimentación rica en calorías garantiza un desarrollo rápido. Durante las primeras cinco semanas, un pollo debe consumir entre 20 y 25 gramos de alimento diariamente. Es normal que los pollos consuman insectos o lombrices por iniciativa propia, lo cual no es motivo de preocupación.
    • Vacunación y salud: Las vacunas son esenciales para prevenir enfermedades y deben aplicarse en las primeras tres semanas de vida, ya sea en el agua o mediante inyección subcutánea, intranasal u ocular. Si un pollo enferma, debe aislarse para evitar contagios. Implementar cercas eléctricas alrededor de las áreas de agua puede ser una estrategia efectiva para proteger los recursos hídricos y prevenir enfermedades, evitando que animales y plagas contaminen las fuentes de agua que son vitales para la salud de las gallinas.
    • Condiciones ambientales: Los pollitos necesitan un ambiente acogedor y una temperatura adecuada, lograda mediante bombillas que proporcionen calor. Durante las primeras cuatro semanas, la temperatura debe oscilar entre 30°C y 34°C, y luego disminuir a un mínimo de 25°C, dependiendo del clima externo.

Desarrollo y consumo.

En la cría comercial, desde la semana cero hasta la semana 23, la alimentación, hidratación y condiciones ambientales son fundamentales. Se proporciona un alimento rico en proteínas y vitaminas, incrementando progresivamente las raciones. Al llegar a la semana 23, los pollos deben haber alcanzado un peso mínimo de 1.5 kilos, estando listos para el consumo humano.

Al culminar las 24 semanas de vida, los pollos deben haber alcanzado aproximadamente un kilo de peso. A las 30 semanas, están listos para el consumo humano con el peso y tamaño ideales.

La cría de pollos, tanto de traspatio como comercial, requiere cuidados específicos para asegurar el desarrollo saludable y el crecimiento óptimo de los pollos. Con la atención adecuada a la alimentación, hidratación, vacunación y condiciones ambientales, se puede lograr una cría exitosa y productiva.